Romper con un amigo: cómo salir de una amistad que se queda sin oxígeno
El duelo amoroso es un tema ampliamente tratado en manuales de autoayuda, consultas de psicología, canciones y cine, pero el amistoso, igualmente doloroso, jamás ha dispuesto de una visibilidad semejante. Analizamos con expertos cómo identificar que una amistad debe terminar y cómo superar el duelo del amigo perdido


”Esta serie no va de mi historia con Víctor. Esta serie va de cuatro amigas, del amor que supone tener un apoyo incondicional, aunque a veces te digan cosas que no quieres escuchar”, dice la protagonista de Valeria, la serie de Netflix basada en la cuatrilogía homónima de Elísabet Benavent. Discursos como ese y odas musicales a la amistad eterna como Wannabe, de las Spice Girls, hicieron que muchos rechazaran la forma en la que la serie Girls retrata con crudeza la manera en la que en ocasiones, las amistades están condenadas al fracaso. “Me he dado cuenta de lo agotadora, narcisista y aburrida que es toda esta dinámica. Por fin me siento lo suficientemente valiente como para tomar distancia”, le dice Shoshanna a la protagonista, Hannah.
El rol de las amigas lleva en ocasiones implícitas expectativas similares a las que se espera de una pareja, como compartir tiempo y brindar un incondicional apoyo emocional. Pero mientras que las rupturas entre parejas suelen estar más definidas, no existe una forma establecida de hacerlo cuando el adiós se da entre amistades. La psicóloga Marta del Prado considera importante entender que dependiendo del motivo de la ruptura, las cosas se harán de una u otra manera. “Si se debe a la falta de reciprocidad, es cierto que para el que da más se puede volver desgastante, pero quizás esa relación no necesite una ruptura, sino un reajuste. En otros casos, las amistades se quedan sin oxígeno y no hace falta romper, porque poco a poco la distancia emocional, de intereses y valores va generando una ruptura en sí misma. Lo mismo pasa si no se da comunicación y los amigos se dejan de ver, lo que genera desgaste. Otra cosa es que se eviten temas conflictivos o que cada vez que se traten, se haga de una forma conflictiva que empuje a sentir la necesidad de cambiar el sistema de comunicación”, dice. Comenta que aunque se habla poco de las terapias de amigos, estas son ideales para reajuste de relaciones de amistad. “Otra cosa es cuando son relaciones tóxicas, cuando uno siente que la amistad se vuelve negativa y está repleta de críticas; cuando una de las partes, lejos de alegrarse del éxito del otro o de acompañarle en el fracaso, da pie a envidias o manipulaciones. Entonces sí hay que distanciarse”, matiza.
Aclara también que las expectativas sobre la relación pueden ser diferentes. “Una parte puede esperar que haya una entrega absoluta a la amistad con viajes y quedadas permanentes, mientras que el otro no puede o no se compromete a algo así. Eso puede requerir romper, porque lo que cada uno espera es diferente. Otras veces, hay malentendidos enquistados y sin resolver que generan resentimientos y ahí hay que valorar si tiene sentido luchar por esa amistad o romper. A veces se dan cambios de vida y entonces hay que recordar que ser amigos es ajustarse a las diferentes etapas evolutivas. Hay que ver si ambas partes quieren o no luchar por ello. En realidad, las terapias de amistad son parecidas a veces a las de pareja”, explica.
Cuando la psicóloga Arianna Brandolini subió a su perfil de TikTok un vídeo en el que daba consejos acerca de cómo terminar una amistad. En él, se enfrenta a una conversación ficticia con un amigo al que es necesario comunicarle que la amistad ha terminado. Las frases que aconseja son muy parecidas a las que se usan cuando se termina una relación sentimental. Los comentarios demostraron lo delicada que resulta esa dinámica. “Preferiría que me hicieran ghosting”, decía un comentario. “El lenguaje que empleas es más dañino que dejar que la amistad muera”, dice otro. Ante la viralidad que alcanzó el vídeo y la cantidad de comentarios negativos que acumuló, hizo otro en el que hizo algunas aclaraciones. “Muchos comentáis que empleo un lenguaje muy corporativo, pero la idea es que si terminas una amistad tóxica, puedes hablar en tono corporativo sin problema”, dijo.
Hace algunas semanas, Raquel Cordoba Psicología también subía a su perfil de Instagram un vídeo en el que hablaba de los problemas en la amistad, pero se centraba en el duelo de este tipo de rupturas, un tema que considera no se visibiliza lo suficiente. “En consulta acompaño a muchas personas, mayormente mujeres, que sufren mucho. Su vida cambia con la maternidad, con un trabajo que les exige mucho, con mudarse a otra ciudad... Y también cambia la manera de relacionarse con sus amistades. Si el vínculo no se trabaja y se cuida, tiende a romperse. Nos cuesta aceptar que las relaciones cambian, pero nosotros también cambiamos. Aceptar la realidad y dejar ir lo que fue, pero que ya no es se vuelve un trabajo complicado”, explica a S Moda. “Para mí lo importante es conectar con el momento de vida en el que se encuentra la persona y conectarla con sus valores, con lo que es relevante para ella. Hay muchos miedos, culpa e incertidumbre detrás de mantener relaciones que ya no nos suman. Trabajar en todo ello se vuelve indispensable para conocer por qué nos cuesta tanto aceptar la realidad. Aventurarse a lo desconocido es algo que como seres humanos no llevamos nada bien, queremos tenerlo todo controlado y que nada cambie, pero eso es imposible”, añade.
Para Marta del Prado las fases del duelo ante la ruptura de una amistad son las mismas que cuando se trata de una ruptura de pareja, pero señala que, aunque la gente se ha acostumbrado a los rituales de despedida cuando alguien fallece u ocurre una separación amorosa, no existe costumbre social alguna cuando la ruptura es entre amigos. “Uno no puede reconocer a veces el dolor de esa ruptura porque hay muchos amigos y uno siente que una persona puede taparse con otra y por ello, no se considera a veces una pérdida con tanta fuerza como otras. Habría que pensar en algunos rituales de cierre que ayuden a hacer ese giro”, dice.
Cuando la ruptura se debe a un gran cambio
”Verdad de la buena es que las amistades cambian cuando te conviertes en madre”, escribe Adriana Abenia en La vida ahora (Vergara, 2023). “En gran medida, eliges los amigos dependiendo de si puedes seguirles o no el ritmo. Algunos se descalifican solos y los tachas de la lista porque pisan el freno ante la inmediatez de cualquier encuentro en el que haya babas y sonajeros (cosa que puedo entender porque yo estaba en ese bando). Los más íntimos suelen ser fieles y se adaptan a las nuevas circunstancias”, dice la presentadora. Porque la maternidad sin duda puede fortalecer o dinamitar las relaciones de amistad, aunque del Prado aclara que, en realidad, eso ocurre con cualquier otro cambio importante. “Dejemos de idealizar, aceptemos el cambio y veamos cómo hacer que evolucione esa amistad. ‘Cuando quedo con mi amiga, volvemos las dos a tener 25 años’, me dicen algunas pacientes en consulta. Pero una amistad es acompañarse en cada uno de los procesos de la vida sin idealizar el pasado, porque entonces volvemos al mito y no es una versión real, sino la mentira de quiénes fuimos. Esa versión de lo que ya no existe nos hará mal. Creo que podemos generar cambios en nuestras vidas que nos muestren diferentes. Hay que ver si hay que encontrar momentos de encuentros, si somos capaces de ajustarnos a la nueva situación y ajustar desde ahí nuestras expectativas. A veces hay que aceptar los cambios y redefinir nuevos términos”, dice la psicóloga.
Raquel Córdoba añade que cuando la relación genera dolor o no aporta cosas buenas es el momento definitivo de decir adiós. “En consulta con mis pacientes hablo mucho sobre recolocar ese vínculo. Identificar en qué momento apareció esa amistad, las cosas que han compartido con esa persona, lo que ha significado para ellas y revisar si hoy día significa lo mismo. Si ha cambiado, entonces valorar si la manera en la que ese vínculo está en sus vidas es algo que quieren o no. Soltar cuesta, no solo con la amistad es sino con todas las relaciones, porque hay una tendencia a apegarnos a lo que fue o lo que nos gustaría que fuera sin ver lo que realmente está siendo”, explica. “Si esa relación está aportando muchos quebraderos de cabeza, sería interesante podérselo comunicar a esa persona. Aquí tenemos que estar dispuestos también a recibir una respuesta donde quizá nos digan cosas sobre nosotros que también hayan podido molestar al otro. Es a través de este tipo de conversaciones que podemos reforzar el vínculo. Si la respuesta que obtenemos no nos complace y reafirma nuestra inquietud, aquí es donde nos tocará recolocar esta relación decidiendo si le decimos adiós a la amistad o contamos con ese vínculo de una manera muy distinta. Si lo que ha sucedido nos conecta con no querer hablar y no querer decírselo, también estamos en nuestro pleno derecho. Lo más importante es estar tranquilo con uno mismo y sentir que estamos haciendo lo correcto basándonos en nuestros valores y nuestras creencias”, dice. Por más que las Spice Girls aseguraban en Wannabe que la amistad es para siempre, lo que hay que tener claro es que las amistades solo funcionan de forma voluntaria, por lo que cuando se mantienen por obligación, dejan de generar la conexión y la intimidad que las definen y entonces, dejan de ser amistades verdaderas
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